“Hazte presupuestos, lista de la compra y paga con tarjeta”
VÍCTOR-M. AMELA - 28/05/2010
Tengo 38 años. Nací en Sabadell y vivo en Rubí. Soy profesor de dirección de marketing de Esade. Estoy casado y tengo un hijo, Teo (16 meses). Soy de centro. Soy católico practicante. Me apasiona la astronomía. Puedes ahorrar a costa de las rebajas en tu hipoteca
¿Cuándo acabará esta crisis? No soporto esta pregunta.
Lo siento.
Es externalizar responsabilidades. No: tu crisis se frena si haces bien tus deberes.
No sé mucho de economía.
Sólo es volver a aplicar el sentido común.
¿No estirar más el brazo que la manga?
O estirarlo sólo tras sopesar si te compensa.
Parece que ahora estamos ahorrando…
Ilusorio. ¡Es muy difícil ahorrar ahora!
¿De dónde salen esas estadísticas?
Parte del actual 20% de los desempleados ha ingresado en sus cuentas corrientes dinero de finiquitos, indemnizaciones y paro. ¡No es ahorro!: irán gastándolo poco a poco.
¿Qué les aconseja hacer?
Bloquearlo en algún plan para no gastarlo.
¿Qué es mejor, ahorrar o consumir?
Tarde o temprano nos subirán la electricidad y los intereses de las hipotecas. Y si vas demasiado al día, lo pasarás mal.
¿Y cómo hago para ahorrar?
De entrada, asígnate un presupuesto para cada cosa: teléfono, comida, aficiones, semanada del niño…
¿Incluso la semanada de los chavales?
Sí: es mejor fijar una semanada y cumplirla que darle cuando pida. ¡Que también él aprenda a autogestionarse! Porque todo apunta a que será la primera generación que vivirá peor que sus padres…
Pobres… Y una vez fijados todos esos presupuestos, ¿qué?
¡Cúmplelos! Tener claro de entrada cuál es tu límite te relajará, te evitará estar todo el día con el ay ay ay.
Pero pueden surgir imprevistos.
¡Es que una de las partidas que presupuestar es esa: imprevistos!Lo patético es que teniendo tantos gastos tan previsibles (cuotas de seguros, cambio de neumáticos…), ¿por qué dejamos que nos sorprendan?
No sé si sabré presupuestarme cada partida…
Primero clasifica tus gastos de una temporada por partidas… ¡y descubrirás sorpresas! A mí me ha pasado.
¿Qué ha descubierto en sus cuentas?
¡Lo mucho que gasto en parkings! Te planteas entonces si usar coche privado compensa, y combinas transportes, tomas taxis…
¿Algún otro consejo práctico?
Ahorra a costa de la hipoteca.
¿Cómo?
Te baja la cuota mensual de la hipoteca y piensas: “¡Qué bien, pago 40 euros menos al mes!”. ¿Y qué haces? Gastártelos. ¡Error!
¿Qué me aconseja?
Pide al banco que te mantenga la cuota que tenías antes.
Vaya, hombre…
Así amortizarás más deuda ahora, y el día que suban los intereses (¡que subirán!) te será menos costoso pagarla: ¡te vas a ahorrar así mucho dinero!
Interesante consejo.
Otro: haz lista de la compra, de acuerdo con tu presupuesto. Ahorrarás también mucho dinero. Sin lista, en el súper metes productos en el carro al tuntún: gastas más. Y, encima, ¡luego vuelves porque te has olvidado algo!
¿Es verdad que los supermercados están diseñados para incitarnos a comprar?
Los productos a la altura de la vista se compran más. La luz brillante anima a comprar. La música alta y rápida acelera la compra. Los productos más buscados, al fondo, te obligan a pasar ante los otros… Antes las ruedas de los carritos giraban a la izquierda: obligaba a empujar con el brazo izquierdo y a liberar el derecho… para comprar más.
¿Qué más hago para no derrochar?
En viajes profesionales, alójate en hostales o en hoteles pequeños, no en el típico hotel grande. ¡Disfrútalo y encima ahorra! Hemos vivido quince años en los que hacer algo así se consideraba cutre…
Y no.
No: han sido años de euforia económica en los que nos hemos descontrolado mucho. ¡Recuperemos aquella sensatez anterior que nos habían impartido nuestros padres!
Un ejemplo: ¿qué le enseñó su padre?
A los 10 años, al salir de clase, con pantalón corto y bocata, mi padre me sentaba a su lado en la fábrica de plásticos, y me decía: “Mira y aprende”. Y le veía tratar con empleados, clientes… Me empapé de esa cultura pragmática de pequeña empresa.
¿Qué es lo que más recuerda?
Un día le enseñé mis notas: “¿Has sacado un 8? ¡Yo pago para que el profesor te enseñe todo, así que voy a pedir que me devuelvan un 20% del dinero!”, me dijo. Le frené: “El profesor sí me ha explicado todo, he sido yo quien no lo ha aprovechado bien”. “Ah, pues devuélveme tú ese 20% del dinero… trabajando en la fábrica”, sentenció.
Cultura de inversión, trabajo y balance de resultados, ¿eh?
Por eso deploro que ciertos empresarios culpen de sus males a “la crisis”…, ¡siendo ellos los que no hicieron bien sus deberes!
¿Qué deberes no están haciendo bien?
Bajan precios, reducen stocks, no innovan, despiden comerciales y trabajadores…, en vez de vender su segunda residencia y reinvertirlo en el negocio, en vez de formar trabajadores para el futuro, en vez de incentivar a sus comerciales…
Deles un último consejo.
Que inviertan en marketing e innovación: o sea, en indagar por qué el cliente los elige, e innovar para darle más motivos. Sólo el 1% de los empresarios está haciéndolo…
Que inviertan en marketing e innovación. Carles Torrecilla. La contra LAVANGUARDIA
Posted via web from Antoni Biada